Por qué duele la espalda
La mayoría de los dolores lumbares no se deben a una lesión grave, sino a cómo se reparten las cargas: muchas horas sentado, una cadera que se mueve poco, un pie que apoya mal o una tensión en el abdomen pueden acabar pasando factura a la zona lumbar.
Por eso tratar solo el punto que duele suele aliviar unos días. Encontrar la causa es lo que marca la diferencia.






