Por qué retenemos líquidos
Pasar muchas horas de pie o sentado, el calor, los cambios hormonales del ciclo o del embarazo, una alimentación con mucha sal o un sistema linfático perezoso hacen que el líquido se acumule entre los tejidos. El resultado es hinchazón, pesadez y la sensación de que la ropa aprieta más por la tarde.






